En Almagro de principios del S XIX, situada en la calle Dominicas número 17, dentro del Conjunto Histórico-Artístico, es popularmente conocida como la "Casa de los Encajeros".

Totalmente rehabilitada, habiéndose salvaguardado todos aquellos elementos singulares y relevantes del inmueble respetando las trazas originales del edificio con sus patios ordenadores, su disposición y elementos singulares originales como son: volúmenes de patios, crujías, galerías, bases de piedra, teja árabe vieja, baldosa hidráulica y puertas.


En la primera parte de la edificación, su distribución gira en torno a un primer patio central, del cual toma vistas el Salón con chimenea, la recepción, el reservado de comedor, las galerías de lectura y las ventanas de dos HBs, las llamadas Dioniso y Cronos, así mismo se encuentra una fuente, un olivo, y las mesas veladores. La segunda parte de la edificación igualmente mantiene los elementos arquitectónicos resaltados, es la que esta destinada preferentemente a albergar los servicios de alojamiento y restauración, con vistas al segundo patio ordenador de la casa en donde se encuentra la piscina, a este segundo patio dan vistas las HBs Urano, Atenea y Artemisa, como así mismo el Restaurante.

En la decoración interior destaca su gran luminosidad, denotando sencillez con claros toques de rusticidad, el empleo de los colores utilizados, aportan calidez y armonía, habiéndose empleado en paredes y techos, preferentemente tonos blanco cal y ocres y en las carpinterías de madera color almagre.